EUROPA/ITALIA - El padre Maccalli hoy: un misionero contemplativo

Padua – “Era el 17 de septiembre de 2018 cuando un evento inesperado interrumpió la vida del padre Gigi Maccalli y nosotros nos reunimos nuevamente para rezar por él". Estas son las palabras de dos queridos amigos del sacerdote de la Sociedad para las Misiones Africanas secuestrado en Bomoanga, Níger, del cual no se tienen noticias oficiales. “En cada encuentro esperamos que sea el último y que la próxima vez podamos reunirnos para una oración de agradecimiento junto a él. Porque es esta la esperanza que ha sostenido y continúa sosteniendo nuestra oración". La esperanza y las oraciones por la liberación resurgieron, cuando después de 15 meses de cautiverio, Luca Tacchetti y su compañera canadiense, Edith Blais, fueron liberados en Malí el 16 de diciembre de 2018. Una patrulla de cascos azules, después de haber obtenido toda la información necesaria, asaltó al grupo que tenía a los dos jóvenes prisioneros.
Los dos amigos del p. Maccalli hoy cuentan a la Agencia Fides su cercanía con el misionero poco antes de ser ordenado: "Con el corazón ya estaba en África. Tres años después de su llegada, en vísperas del juramento perpetuo, nos escribió desde Bondoukou: 'Mi juramento perpetuo dentro de la comunidad SMA es un compromiso de fidelidad y consagración a la misión y a esta Iglesia de África al servicio de los pobres... He venido a servir y este sigue siendo el horizonte de mi vocación sacerdotal'. Hoy su misión ha adquirido un nuevo rostro, ya no es un misionero activo, sino un misionero contemplativo, en esta clausura particular. La suya es una misión de oración, que continúa de una manera diferente, pero que dará fruto aunque no lo veamos".
Y continúan: "lo que nos hace ser misioneros es estar enamorados de Dios, nos decía el Cardenal Martini, es la alegría de la perla preciosa lo que da el deseo de darla a conocer también a los demás. Es la alegría del Evangelio lo que impulsa la misión. Es esta alegría la que siempre ha apoyado y empujado al Padre Gigi, a ir siempre un poco más lejos hacia Níger, este país tan pobre. Esta alegría ha sido su fuerza incluso en los momentos difíciles que no han faltado".
El recuerdo dirigido al Padre Maccalli en este enésimo aniversario de su secuestro termina a la luz de la reciente liberación de los dos jóvenes secuestrados en Malí hace 15 meses. Este evento extraordinario mantiene viva la esperanza de abrazar al Padre Gigi. "Continuamos orando llenos de confianza porque, incluso si no entendemos, sabemos y creemos que Dios hace que todo contribuya al bien de aquellos que lo aman".


Agenzia Fides
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