ÁFRICA/ARGELIA - El arzobispo de Argel: “Una Iglesia de encuentro, de fraternidad, de servicio”

Argel - “La Iglesia de Argelia se remonta al siglo II, con sus mártires y San Agustín. Es una Iglesia que vive con su pueblo y para su pueblo que es mayoritariamente musulmán. Siguiendo los pasos del obispo Henri Teissier, seguirá siendo una Iglesia de encuentro, al servicio de la fraternidad con todos y para todos. Como escribí en nuestra revista diocesana, ‘Rencontres’, el 8 de diciembre fue el día en que el cuerpo de nuestro hermano Henri encontró el país y la tierra donde amó y sirvió, una gran señal de hermandad trazada en el cielo de Orán durante la beatificación de nuestros diecinueve mártires era renovada exactamente dos años después”. Así Mons. Paul Desfarges, arzobispo de Argel, cuenta en una entrevista con la Agencia Fides el momento y el rostro de la Iglesia de Argelia, marcada en los últimos tiempos por la muerte de uno de sus mayores testigos, Mons. Henri Teissier , y la celebración del segundo aniversario de la beatificación de los 19 mártires de Argelia .
El Arzobispo recuerda así a Mons. Teissier: “Era un hermano para mí. Abrió y trazó un camino y nosotros seguiremos ese mismo sendero. El obispo Jean-Paul Vesco, junto con el periódico 'La Croix', definió a nuestro hermano Henri como 'el vigésimo beato'. Pudo haber sido asesinado con los otros 19 durante la ola de violencia que se apoderó de Argelia, se le permitió seguir acompañando a su Iglesia en las dificultades, ayudándola a permanecer fiel, en el perdón, en la paz, en el vínculo de alianza que la unía a su pueblo, siendo todo ello también una terrible prueba”. “Días llenos de emoción han mostrado la fraternidad que atraviesa las dos orillas del Mediterráneo, de Lyon a Argel, pasando por Marsella. En esos momentos, todos han podido escuchar y experimentar la alegría de las Bienaventuranzas. Se ha podido saborear el Reino de una fraternidad que trasciende todas las culturas y religiones y es verdaderamente universal”.
Bien arraigada y convertida plenamente en “Iglesia de Argelia” y no “Iglesia en Argelia”, como le gustaba repetir a Mons Teissier, la comunidad cristiana vive con el pueblo otra fase de fragilidad, complicada por la pandemia y la larga ausencia del presidente Abdelmadjid Tebboune, hospitalizado en un hospital en Alemania. El arzobispo dice al respecto: “Somos una iglesia ciudadana al servicio de la sociedad a la que amamos. Los cristianos como todos los ciudadanos estamos viviendo la situación en la que la pandemia continúa, aunque en con menos intensidad, con todas las restricciones que imponen las medidas sanitarias. El país permanece cerrado a los vuelos comerciales al exterior y solo se han reanudado los vuelos internos. Los medios de circulación, especialmente entre distritos, siguen siendo limitados. La crisis económica se hace sentir y las familias necesitadas aumentan de forma preocupante. Nuestros departamentos Caritas, Encuentro y Desarrollo, las Conferencias de San Vicente de Paúl hacen todo lo posible, con medios limitados para distribuir alimentos y brindar toda la ayuda posible. Recientemente se votó una reforma de la Constitución, aunque con una fuerte abstención Este promete una mayor participación de la sociedad civil, pero en la actualidad estamos más bien en una fase de gran control del poder”. El arzobispo afirma estar preocupado “por la anulación del artículo sobre libertad de conciencia, aunque el texto aún no haya sido firmado por el presidente del que se espera el regreso pronto, tras más de dos meses de ausencia por enfermedad. Se han anunciado elecciones autonómicas y legislativas, pero quedan muchas incertidumbres para el año 2021, con una situación económica frágil”.
La Iglesia de Argelia, una presencia pequeña en términos numéricos, sigue siendo una realidad muy significativa en el país. Su testimonio y su anuncio representan un signo de diálogo y convivencia pacífica ahora reconocible de forma permanente gracias también a las experiencias de profundo compartir de los 19 mártires y de grandes representantes como el cardenal Duval y Mons. Teissier.
El arzobispo Desfarges dice para concluir: “El pasado 8 de diciembre, María, llena de gracia, nos recibió en la Basílica a ella dedicada, Notre-Dame d'Afrique, en Argel. El obispo Teissier descansa ahora junto al cardenal Duval. La Santísima Virgen, con nuestro hermano Enrique, el Cardenal Duval, el Beato Carlos de Foucauld, nuestros beatos mártires de Argelia y todos los santos, seguirán acogiendo a todos aquellos que le confían cada día sus alegrías, pero sobre todo sus dolores y sus sufrimientos. María es guía de nuestra Iglesia y Madre de todos sus hijos, cristianos, musulmanes, buscadores de sentido, sus hijos de la búsqueda interior. Les ayuda a reconocerse y amarse como hermanos y hermanas. Durante esos días de gracia, nuestros hermanos y hermanas musulmanes pudieron orar juntos a través de la recitación de Fatiha, cantada por una hermana de la Tarîqa Alâwiyya y por los cristianos presentes. En estos días María, llena del Espíritu Santo, nos ha guiado con dulzura a este mismo Espíritu que permite el encuentro, también en la oración, de las espiritualidades de cada religión”.



Agenzia Fides
Etiquetas:

Publicar un comentario

[facebook][blogger][disqus]

Diocesis de Celaya

Forma de Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets